11 jun. 2006

YA QUE MAÑANA ES DOMINGO,...

Quisiera poder hacer a cada uno de vosotros un regalo ahora que nos despedimos hasta después de vacaciones. Sí, claro, a vosotros que me acompañáis al monte los sábados. Pero esto es muy difícil y claro está, tampoco mi economía me permitiría poder hacer el regalo que os merecéis.
Por ello esta mañana (domingo) cuando surcaba los montes que tanto amo en bici solo. Sintiéndome un poco abrumado por vuestras muestras de cariño de ayer y otros días. Pensaba, como podría demostraros en mío. Se me ocurrió que quizás; con unos versos mal escritos y peor rimados, pero nacidos del cariño y la amistad sería la mejor forma de haceros un regalo de verdad y mío.

Espero que os guste. Y os pediría, que aquellos que tenéis acceso a Internet se los hagáis llegar a los demás.
Con todo mi cariño y amistad.

YA QUE MAÑANA ES DOMINGO,…

Paisaje de verdes vivos donde moran primaveras,
donde los veranos cruzan sin pereza ni demora.
Otoños de mil colores ofrecen a los que llegan
los robles y los hayedos que cubren faldas enteras.
En tus inviernos suaves, las nieves solo se asoman
a esas cumbres tan altas y se quedan unas horas,
mientras que un mar bravío, estrella su rabia fiera
sobre tu costa abrupta y con su rabia la llena.

Vizcaya que te queremos y recorremos tus tierras
hollando esos senderos; ríos secos que te llenan.
Mientras andamos buscamos tu alma que nos de fuerza.
Vizcaya que te queremos. Que queremos, a nuestra tierra.

Caminamos por senderos que otros dejaron huellas
mientras andamos buscamos tu alma que nos de fuerza.

Nos acompaña la brisa, la brisa que nos refresca
mientras juega al escondite entre árboles y peñas.
La lluvia tu eterna amiga, a veces se nos presenta
y sin que nadie la invite se queda, una jornada entera.
Desde tus cielos azules el águila navega y vuela,
nos vigila desde el aire para que nada suceda.
Nos canta el arroyuelo mientras el agua acarrea,
entre alisos y chopos, olmos, mimbres y alamedas.
Y en su cantar melodioso, nunca en su tarea cesa.


Cruzamos montes de pinos, de hayas grandes y añejas
donde viven los espíritus, donde la paz nos espera.

Cada uno de nosotros, mientras andamos nos pesan
nuestras penas y miserias. Que siempre vamos soltando
a los lados del sendero cuando subimos las cuestas.


Y al final de los caminos, siempre se acaba la senda
y felices regresamos ya que mañana es domingo
y, como siempre es fiesta.

Seguiremos caminando siempre que nos des Tú fuerza,
con esa alma que escondes en esta hermosa tierra.

Vizcaya que te queremos. Que queremos a nuestra tierra.

Siempre volvemos contento ya que mañana es domingo
y, como siempre es fiesta.

(Escrita el domingo 11 de junio 2006 a las 16,30horas)

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