21 sept. 2011

1ª SALIDA. MARTES MONTES 2011-2012

CAMINANDO POR LA MESETA DE SIERRA SALVADA.
29,5 km. Bedarbide -Mojón Alto - Tologorri - El Somo -Ungino - Artelanda.
Mientras mis compañeros de salidas se reponen y se van incorporando al grupo (Al menos a sí lo espero) yo hoy había decidido subir a las campas de Sierra Salvada y no era mi intención, caminar mucho, más bien hacer otra cosa. Pero lo que buscaba no lo encontré o si lo encontré, no en la cantidad que hubiese deseado. Es por ello que ante esa perspectiva y viendo que hacia un día tan maravilloso decidí, recorrer esta impresionante meseta, llena de campas herbosas, pequeños bosques de hayas y pinos, cuevas, simas torcas, cimas etc.
Una vez alcance el portillo al final de La Senda Negra, senda que yo nunca había caminado por ella tan seca como hoy, dirigí mis pasos hacia la cima del Bedarbide y desde este punto me encaminé hacia la Cueva del Puente sin seguir un camino definido, disfrutando como un niño del paisaje y del paseo, pase por la cima del Mojón Alto, seguí caminando campo a través, buscando cuevas, simas, bosquetes de hayas, etc., bajando y subiendo pequeñas hondonadas y atravesando los pequeños bosques de hayas. Hayas, que poco a poco van vistiéndose con sus galas de otoño. Campo a través llegue al Tologorri cuando abandonaban su cima dos montañeros y desde este punto me dirigi hacia las cabañas de Menerdiga, para por las suaves lomas acercarme hasta El Somo, caminando entre grandes rebaño de ovejas que pastaban libremente. Descendí hasta la hoyada del Unguino para remontar y alcanzar su cima y una vez más, sentirme pequeño mirando por el impresionante ojo de la ciclópea mole que tanto se asemeja a la proa de un gran buque que navegase a través del extenso valle que se abre a sus pies. En esta cima comí mientras los buitres pasaban sobre mí en su vuelo raso muy cerca a mi cabeza.
Descendí de la cima del Unguino, buscando el portillo de Menerdiga para alcanzar la estrecha senda con la intención de descender  directamente a Lendoño. Una vez más, el ganado tenía intransitable la senda, por ello, tomé la vereda que a través de un impresionante bosque de haya y en un descenso bastante exigente y no exento de peligro, se dirige hacia el barrio de Aguiñiga, antes de llegar a él, tomé el desvió hacia Lendoño. Seguí caminado en solitario por entre hayas y de vez en cuando asustando a los ciervos o corzos que pastaban tranquilamente al lado de los arroyos secos donde aún pueden encontrar hierba verde. Un poco antes de llegar a La Venta Fría, tomé  hacia la izquierda para subir a la humilde cima de Artelanda y dar por terminadas las cimas de este día. Ya solo me quedaba, desde este punto llegar a Lendoño de Arriba donde llegue con mucha sed y bastante cansado. Los años no pasan en balde, hoy para subir La Senda Negra, me tuve que ayudar con el bastón.
 Recorrido y perfil.

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