20 jul. 2013

CAMINANDO POR LE BAZTÁN. (CAMINO BAZTANÉS. BAIONA – ARRE EN 5 JORNADAS)

NOTA: Antes de nada lo que intento contar en este post es mi experiencia personal en este, digamos Camino de Santiago baztanés, otro cualquiera que lo hubiese caminado o que lo camine posteriormente, seguro que sacará otras conclusiones muy distintas a la mía. Dicho esto; comienzo a contar mi experiencia jornada a jornada.  
En esta ruta el caminante podrá encontrar albergue en las siguientes localidades.
BAIONA-ESPELETTE-AINHONA-URDAX-AMAIUR-ELIZONDO-LEKAROZ-BERROETA-OLAGÜE. Todos ellos de pago, que van desde los 10€ a los 4€. En el siguiente enlace:
TODAS LAS FOTOGRAFÍAS DE ESTE CAMINO 
 

1ª JORNADA. BAIONA – ESPELETTE 25 km. (2 km. más recorriendo el pueblo en busca de Información turística y el albergue)



 Mapa y perfil de esta jornada
Nuestro autobús nos dejó en el centro de Baiona con algo más de media hora de retraso. Y sin más dilación repusimos agua para la jornada y ya eran las 11,20 de la mañana cuando enfilamos el camino que nos llevaría hasta Ustariz en 15,4 km siguiendo el curso del río La Nive, un camino asfaltado llano en todo su recorrido por el que circulan coches, bicicletas, peatones andando y con patines en líneas, que queriendo o no, incordian al caminante con mochila, si a esto le añadimos el fuerte calor y la humedad por evaporación que emanaba del río, el no encontrar ninguna fuente a lo largo de sus más de 15 kilómetros. Yo personalmente, lo considero un tramo antipatiquísimo, pesado sin aliciente alguno que no sea un cómodo paseo para los nativos que salen a pasear.
 Baiona
 Camino Ustaritz
Eran cerca de las 2 de la tarde cuando hicimos nuestra entrada en Ustaritz. En todo su casco urbano, tampoco encontramos fuente alguna donde repostar agua, como hacía mucho calor y en Francia ya era tarde para encontrar un restaurante, (que no sé si los hay) donde poder comer, entramos en una hamburguesería que encontramos en nuestro camino y comimos, saciamos nuestra sed y descansamos con los pies descalzos sobre las losas del suelo donde al menos encontramos un poco de frescor para nuestros doloridos y asentados pies.
Antes de nada, tengo que decir que si la señalización era muy escasa, muy pequeña, descolorida y mezclada con otras marcas similares, cosa que daba a error, en el casco urbano no existe tal señalización, tampoco preguntes por el camino, que nada saben de él los nativos. Al menso a quienes preguntamos nosotros.
Esta es la señalización que encontrareis, casi todas comida por el sol y sin que se pueda averiguar, a que pertenece, si además son tan pequeñas (referencia del tamaño con el dedo) y en los pueblos no existe, como ya os digo; es difícil el poderse orientar si no llevas otros medios o dominas bien el idioma y tienes la suerte de que preguntes a la persona correcta. 
Salimos del local con un calor asfixiante, que ni ganas tenía de sacar ninguna fotografía y mucho menos de pararnos a visitar algún que otro templo, aunque, como suele ser habitual estaban cerrados.
 Austaritz
Por la pared izquierda del cementerio del lugar, abandonamos Ustaritz y en suave subida de algo más de un kilómetro de asfalto llegamos a un desvió en el que por fin seria nuestro primer sendero o camino de tierra. Primero en bajada y más tarde en una subida, corta pero a la vez muy exigente y asfixiante llegamos al cruce de carretera sin apenas resuello. El camino sigue por lo más alto de la loma, siguiendo alternando camino de grava con tramos de asfalto.  
 Cuesta de nuestro primer contacto con camino de tierra
Al llegar a un cruce de carretera que se dirige a Espelette, que vemos a nuestra izquierda tomamos esta dirección hacia el lugar, cruzando un arroyo en un cruce con un pequeño puente medieval casi oculto a nuestra izquierda, tomamos por la izquierda y subimos al pueblo, buscamos el castillo del lugar donde se encuentra Información turística, nos inscribimos abonamos la cuota y nos dieron el código de la puerta y el mapa donde se encontraba el albergue. Donde nos acomodamos y repuesto salimos a comprar y tomar una cervezita bien merecida. Todo esto escrito en dos renglones, nos costó más de media hora y eso que nuestro compañero se desenvuelve bien en francés.
¡OJO! Hay que llegar antes de las 6 de la tarde, y no en domingo ni, tampoco en sábado si no son los meses de julio o agosto, ya que Información está cerrada y el albergue también. El albergue está bien y tiene cocina.
 Espelette
Mi opinión particular y más o menos la de mis compañeros de viaje sobre esta jornada. 
Esta etapa entre Baiona y Espelette, bien se puede hacer en autobús después de haber pasado la mañana y parte de la tarde en Baiona disfrutado y viendo esta importante y famosa ciudad francesa sin que uno tenga remordimiento alguno, ya que el andarla por andar, no tiene ningún sentido y mucho menos aliciente (En Ustaritz no existe albergue) caminar por asfalto. Este recorrido es tan monótono, tan aburrido que nada o muy poco dice al caminante. Nada le motiva que no sea el llegar al Ustaritz para beber y descansar y esto es lo que yo he sentido al recorrer la ruta de esta jornada. De la misma podemos sacar las siguientes conclusiones: los pies cocidos, los músculos atrofiados, la cabeza caliente por el calor, el cuello con tortícolis de buscar y no encontrar señales que nos confirme que estamos en ruta. Vamos un sinsentido salir de casa para andar un camino asfaltado que nada o muy poco tiene de interesante y quizás de histórico. Yo esto último no lo sé ni me he preocupado en averiguarlo.

2ª JORNADA. ESPELETTE - AMAIUR - POR AHINOA - DANTAXARIA -URDAX - PUERTO DE OTXONDO - MAYA AMAIUR. 24 km.
 Mapa y perfil de la 2ª jornada
Temprano era cuando nos levantamos e iniciamos la subida hacia el pueblo para desandar el camino de entrada del día anterior después de tomar un café y unas galletas, por cierto malísimas. Espelette dormía y solo cuando abandonamos la carretera a la salida un muy corto tramo de camino un perro nos ladró, 4 km. llevábamos recorrido pisando asfalto cuando en un cruce de carretera el camino (mucho ojo a las señales) nos introduce en un amplio sendero de tierra que sube recto y que nos lleva a nuestra primera subida exigente más o menos continuada pero todo un alivio, por sendero de monte. 
 Una cabra montés observa nuestro caminar
 Una borda en el monte
 Camino de Ainhona
Este camino de montaña, cómodo y un gran alivio para nuestro cansados y doloridos pies por tanto asfalto, no lo dejaremos hasta Ainhoa, pequeño y bonito pueblo en una ladera donde los macizos de hortensias son muy abundantes y de mucha hermosura y colorido. 
 Ainhona
Por asfalto seguimos bajando hasta Dantxaria, paso fronterizo hoy día sin nadie que lo controle. En Dantxaria es un lugar de intercambio comercial entre los vecinos fronterizos y podremos ver que en algo menos de un kilómetro hay al menos 5 gasolineras, que todos los edificios a ambos lados de la carretera, son almacenes de venta de género de todo tipo, restaurantes, etc. 
 Dantxaria.
  Urdax
De aquí a Zugarramundi hay muy poca distancia, pero nosotros debemos que ir muy atento para coger el pequeño sendero que por la derecha después de una gasolinera, nos llevará hasta Urdax. Llevamos recorrido casi 12 kilómetros cuando llegamos al desvió de Urdax. Asfalto y camino se mezclan antes llegar hasta este lugar, también desvíos que ningún sentido tienen, que no sea el hacer un poco más largo el camino y sacra al peregrino de una cómoda carretera que apenas trafico tiene. Urdax, es un bonito pueblo, que tiene albergue, que carece de servicios, aunque me comentaron que existía un bar, yo no lo he visto, pero lo que no tiene es ni taxis, ni autobús, que esto si lo preguntamos, si tiene una hermosa fuente y un bonito monasterio.
Saciamos nuestra sed y repostamos el líquido elemento antes de enfrentarnos al Puerto de Atxondo, cuando se ponía a llover. Nosotros, iniciamos la subida al Puerto de Atxondo sin más dilación ni demora. 
Puerto de Atxondo y entrada en Amaiur 
Puerto de Atxondo, tiene su inicio en el mismo Urdax nada más cruzar el puente. El puerto tiene unos 5 kilómetros de longitud y un desnivel de unos 500 metros, con rampas más o menos exigentes que en verdad se hace largo al ir cargado con mochilas quizás demasiadas pesadas.
La subida en su primera parte es muy exigente en algunos tramos y se hace larga y muy pesada al ser un sendero muy ancho y muy rectilíneo, después hay un descanso más abierto con menos vegetación, donde podrás ver algún que otro nido de ametralladora de acontecimientos bélicos ya pasados. Te adentraras por un bosque más húmedo y un sendero más cerrado a la vez más exigente antes de llegar a la cima del puerto. Mucho ojo a la señalización ya que nuestro sendero cruza amplias pistas que son una tentación el seguirla y nos pueden llevar donde no queremos ir. 
En el alto del puerto existe un área de recreo con servicios incluidos.
Un grupo de 18 franceses y francesas que hacían monte, hicieron con nosotros este último tramo y nos informaron que en Amaiur, había un bar pero cerrado, que no había donde comer ni dónde comprar, que lo más próximo era Elizondo (9km), que no había taxis, ni tampoco autobús. Si a esta última información, le añadimos que el albergue estaba completo con un autobús de niños que estaban de colonias, nuestros espíritu no era de optimismo precisamente cuando iniciamos la bajada hacia Maya. Bajada de casi 5 kilómetros hasta Amaiur, en el que el primer kilómetro es un sendero muy estrecho, muy exigente con mal firme y franqueado por un bosque de helechos a ambos lados más alto que nosotros que nos daba un calor insoportable, el resto del camino hasta nuestro destino, asfalto y más asfalto.
A la entrada de Amaiur en una pequeña subida está la ermita del Pilar, que tiene un grifo de agua donde saciamos nuestra sed, a la izquierda en un pequeño otero hay un monolito en memoria de una batalla que tuvo lugar hace ya siglos.
En nuestro ánimos estaba lo que nos encontraríamos, como lo solucionaríamos y no, el admirar la belleza de este pueblo, de sus caseríos, de sus portalones, con sus fachadas todas ellas blasonadas.
Pronto descubrí que el bar estaba abierto, la primera alegría de esta jornada. Entré y pedí tres cervezas al mismo tiempo que daba los buenos días y a renglón seguido, le pregunté a la señora, si nos daría de comer, me dijo que sí, que un plato combinado. Segunda alegría. 
Me comentó también, lo que ya sabíamos, que no había sitio en el albergue, pero la señora amabilísimamente, cogió su teléfono y movió cielos y tierra para buscarnos alojamiento a los tres. Las casas rurales estaban todas completas, por último cansada volvió a llamar a la señora del albergue para que nos acomodase como fuese, cosa que hicieron y estuvimos muy bien y cómodos en un rincón de un amplio salón con tres colchonetas en el albergue.
Si a su amabilidad y a su disposición y buen hacer para buscarnos aposento, le añadimos que el plato combinado era para hombres, pero muy hombres de lo abundante y rico que estaba, de que su precio estaba muy acorde con su cantidad y calidad. Un cielo de señora. Muchísimas gracias.
La pregunté si tenía intención de abrir durante todo el verano, por lo comentado por los franceses. Me dijo que sí, que estaría abierto, salvo los lunes que cerraba. ¡Ojo! Peregrino si tienes intención de llegar un lunes sabes que no encontraras donde comprar, comer, o tomar una cerveza.
Maya-Amaiur es un pueblo pequeño muy cuidado con un caserío en el que parece que en ellos deben vivir Roldanes y gigantes como Ferragut. Todas sus fachadas están blasonadas con escudos, ya que son considerados hijosdalgo y por ello tenían o tienen el derecho a colocar el blasón de su familia en las fachadas de sus casas. Como cosa curiosa, frente al bar existe una casa señorial con un grandioso escudo al que intencionadamente han borrado la mitad del mismo. Seguro que algún divorcio no muy amistoso, que digamos.
 Plato combinado
Cruz de Peregrinos
Antiguas lapidas funerarias que enlosa la entrada a la iglesia
 Buenos pastores
Arco de entrada en Amaiur.
Mi opinión sobre esta jornada. Dura, muy dura y muy, muy exigente, que se puede hacer más corta pernoctando en Urdax, pero con el inconveniente que nada más salir te encuentras con lo más de 5 kilómetros de subida hasta el puerto de Atxondo, con las piernas muy frías y el ambiente del bosque y la alta montaña lo mismo. El mayor y más fuerte inconveniente es el no tener donde comer o comprar si el bar de Amaiur está cerrado, (los lunes que se sepa como fijo) el que no te den acogida en el albergue si está ocupado por colonias de niños, que es lo más habitual en el verano. Lo mejor, son muy bellos los pueblos que pasas,  Ainhoa, Urdax, Amaiur... que la subida al monte de Ainhoa es bonita dentro de lo que cabe, o que la subida al puerto de Atxondo es una subida en parte bastante montañera y bastante cómoda para gente preparada, que caminas entre una vegetación verde, muy verde, pero que apenas te permite tener vistas alguna. Pero todo estos, se diluye, solo con el pensar que te puedes quedar tirado en Amaiur, esto le quita toda su belleza a los pueblos y a los senderos y belleza de los montes pasamos.

3ª JORNADA. AMAIUR – BERROETA POR ARIZKUN – ELIZONDO – IRURITA – ZIGAURRE -  ZIGA. 18,5 Km.
 Mapa y perfil de esta jornada.
La tarde anterior habíamos hablado con la responsable del albergue en Berroeta y nos había comentado que en este pueblo no hay bares, ni ninguna tienda donde comprar, también nos comentó que ella tenía para vender, algunas latas, pasta, vino, cerveza, lo mínimo.
Desde Amaiur existen dos caminos y ambos se juntan en Arizkun, el de la derecha, marcado con flechas (el otro sendero también, pero no repintadas). También debo decir que desde que entramos en Navarra el camino está bien marcado aunque esto no nos permite ir confiados, sigue siendo fácil perder el sendero. Yo había decidido ir por la izquierda, camino menos marcado pero que va encima de la calzada que desde Espelette veníamos recorriendo y admirando en los tramos en que se nos muestra con más o menos esplendor y conservación. En mucho tramos, está a la vista y muy bien conservada. Por ella llegamos a Arizkun (4,3km) por un cómodo camino, aunque no aconsejable en tiempos de lluvia ya que en un tramo va por encima del cauce de un arroyo, con bonitos caseríos, alguna que otra casa torre, y al 50% de camino y asfalto. 

 Casa Torre cerca de Arizkun


 Arizkun
Este tramo de Arizkun hasta Elizondo (9,3 km) el camino abusa, de carretera, de muchos kilómetros de asfalto que hace que esta jornada sea muy antipática para los pies del cansado caminante al pisar siempre con la misma parte de la planta de los pies y además cargados, esto hace que los pies se asienten y no descansen en ningún momento.
En Elizondo tomado un ansiado café y un bollo. En Elizondo las pastelerías y chocolaterías tienen fama y abundan. Esperamos hasta que abriesen las tiendas y compramos la comida, la cena y el desayuno para el día siguiente, antes de reemprender la marcha hacia Berroeta.

 Elizondo
Salimos de Elizondo por el margen derecho del río, anduvimos un corto trecho por un sendero a la salida para volver durante varios kilómetros al duro asfalto de la carretera. En el medio de un prado solitario pudimos contemplar el aislado convento de Lekaroz. 

Convento de Lekaroz
Algo más de 12 kilómetros habíamos andado cuando cruzábamos Irurita antes de enfrentarnos a la dura y exigente "pared" de algo más de 1,2 kilómetros de longitud con un desnivel de casi el 22% que deja casi vacío de fuerzas al más fuerte de los caminantes.

 Irurita y su exigente subida.
Cruzamos Zigaurre, pequeño barrio con un caserío muy bien cuidado y de buen porte, con muchas flores en sus altas galerías, desde aquí a Berroeta el camino y la carretera se cruzan se unen en muchas ocasiones. Por todo ello el sendero que pisa los pies de los caminantes es muy escaso en tierra y demasiado abundante en asfalto.

Zigaurre con sus bien adornados caseríos y su ermita de San Andrés.
Berroeta es una pequeña aldea con unas impresionantes casas del tipo de las del valle de Baztán, desde él se domina un espléndido valle rodeado de medianas montañas. Como he dicho, carece de todo comercio, bar, bus, taxi y, como en otros muchos pueblos del Baztán, apenas se ve gente por las calles. Tanto es así que mi compañero decía con sorna, "Los mayores se han ido a pasar el día a la ciudad". En la plaza del pueblo, un grupo de jóvenes se afanaban en construir junto al albergue una bonita maqueta en piedra y cemento de la iglesia del pueblo.
El albergues en muy moderno y muy completo, tiene unas 17 literas, 2 duchas, 2 servicios, comedor y cocina tan completa que hasta lavadora tiene.
La señora que nos atendió es amable y servicial, le compramos las bebidas y lo que se nos había olvidado. Hice la comida y la cena. Tenía pensado hacer "macarrones para comer y espaguetis para cenar", pero como el paquete era grande, decidí hacer macarrones para comer y cenar, a la cena invitamos a dos ciclistas de Alicante que querían enlazar Pamplona con Irún para seguir después el Camino del Norte.
Un pequeño paseo por el pueblo, corto porque no da para más fue toda nuestra actividad en Berroeta.

 Cocina y servicio en Berroeta.
Jóvenes trabajando en la preciosa maqueta de la iglesia de Berroeta, puente románico que hace tiempo construyeron también.
Paisaje de Berroeta
 Nuestros invitados de esta noche a cenar. 
Mi opinión personal de esta jornada. Tramo demasiado antipático para el caminante con el abuso excesivo de kilómetros de asfalto, la más o menos impresionante "pared" (depende quien la suba) que hace mella en cualquier caminante que tenga que llevar la casa acuesta y más si además debe cargar con la comida, la cena y el desayuno para el día siguiente, en el tramo final de la ruta, las entradas y salidas del camino con la carretera para visitar aldeas tales, como Ziga y Aniz, hacen aún más antipático esta jornada. Camino insípido que salvo Elizondo, nada o muy poco dice al caminante que no sea las casas típicas del valle baztanés, sus praderas bien cuidadas y muy poco más. 
Llevo 3 jornadas caminado por este camino y aún, nada o muy poco me ha dicho de que me encuentro caminando hacia Santiago, si exceptuamos la Cruz de los Peregrinos y la fuente de  Amaiur. Creo, que estoy recorriendo, (esto es lo que yo saco personalmente en consecuencia), el trazado de la antigua calzada que unía Baiona con Pamplona y viceversa. Una jornada corta pero muy, muy dura para los pies y muy, muy aburrida para el espíritu, y si a esto añadimos las horas muertas que pasamos en Berroeta, sin saber qué hacer y sin nada que visitar, sin nadie con quien charlar que no sean mis compañeros de viajes y a última hora los ciclistas de Alicante, un verdadero tostón de jornada. 

4ª JORNADA. BERROETA- OLAGÚE POR ALMANDOZ BENTA DE SAN BLAS – PUERTO DE BELATE – CASA CONVENTO DE BELATE – LANZ – BERROETA 19,5 Km.
Mapas y perfil de la 4ª jornada.
Teníamos el miedo metido en el cuerpo solo con pensar en la etapa que nos esperaba en esta jornada y con este temor nos levantamos. Después de desayunar nos dispusimos a enfrentarnos al duro y muy exigente puerto de Belate. Antes de nada debo decir que es imprescindible ir muy, muy atento a la señalización, que en el caso de hubiese niebla, y estar muy poco acostumbrados a orientarnos, es mejor tomar la carretera. Os puedo decir que, nosotros con años de experiencia en montaña, con GPS incluido, también erramos nuestro rumbo y al no querer volver atrás anduvimos 1,5 kilómetros extras.
Salimos a la calle para enfrentarnos a una exigente y difícil bajada de un kilómetro en la que se baja unos 100 metros de desnivel, en la que se cruzan tres o más carreteras una de ella bajo un túnel inundado, con piedras sueltas que hace difícil guardar el equilibrio y más al ir cargado. Rápidamente se inicia la exigente subida hacia Almandoz por un estrecho sendero bajo el cual, está la calzada casi enterrada y caminamos bajo un bosque húmedo de galería que no nos permite ver el cielo y en el que las ortigas, las zarzas y el boj hacen de las suyas en nuestras piernas, brazos y mochilas. 
Camino y Almandoz
En algo más de 2 km. Cruzamos Almandoz lugar en el que sí está abierto podemos tomar café, no fue nuestro caso, el establecimiento hostelero estaba cerrado aún. Algo menos de un kilómetro de carretera caminamos y que abandonamos en una curva a la izquierda para tomar una rampa de cemento a nuestra derecha antes de adentrarnos en el bosque de hayas, en el mismo existen  varios tramos en los que no existe sendero alguno que seguir y si muchas flechas en los árboles que hacen caer en error en no pocas ocasiones. 
Salimos a la carretera en un fuerte repecho cerca de la Benta de San Blas, cerrada. Un poco más adelante abandonamos la carretera una vez pasada la venta, para volver a cruzar una vez más la carretera (ojo a la circulación) y nos adentrarnos de nuevo en el bosque.
Benta de San Blas
 Borda en el bosque
 Bosque de hayas. Un claro
Collado cerca de la cima del Urdanbidegui, en el Puerto de Belate
Mucho ojo, el camino muchas veces usa amplios sendero que solo ocupa en muy escasos metros y que nuestro subconsciente sigue queriendo caminar por ellos al ser más amplios, más cómodos, más seguros, etc. sin preocuparse de las marcas, esto nos hace perder las marcas en no pocas ocasiones. Y esto es lo que ocurre muy a menudo en esta zona del Puerto de Belate. 
La subida se prolonga en algo más de 7 kilómetros la primera parte sin apenas respiro alguno, después un pequeño descanso ya muy arriba, e incluso existe una corta bajada que debemos tomarla hacia la izquierda del amplio sendero por el que venimos, para poder llegar a la cima del puerto de Belate del camino cerca ce la cima del Urdanbidegui, punto más alto del entorno del Puerto de Belate.
Este cordal es herboso muy frío y muy desabrigado, suele tener mucha niebla aunque sea verano grande piedras clavadas junto al sendero marca el camino a seguir. Cuando iniciamos la bajada se nos presentan infinidad de senderos ante nosotros, e incluso se muestran pequeños paños de calzada que nos invita a seguirla. Mucho ojo, ya que es muy, muy fácil perder el rumbo. Como aviso os digo. Si en algo menos de 500m, no hemos pasado por las ruinas del Convento de Belate, es señal que nos hemos perdido y debemos volver nuestros pasos para encontrar el sendero.
 Convento de Belate
 Sentados sobre el monumento megalítico descansando.
Cruzamos un pequeño arroyo y seguimos subiendo y poniendo todos nuestros sentidos en las marcas, la niebla se nos ha vuelto meona, mis compañeros se quieren detener para poder descansar, cosa que yo les impido hacer y les obligo a seguir hasta coronar por completo la subida. 
En los restos de lo que fue un monumento funerario megalítico, en las piedras que lo circulaban descansamos un momento de la fuerte y prolongada subida de algo más de 12 kilómetros antes de enfrentarnos a la no corta bajada.
El sol se empezó a colar entre las frondosas hayas y la alegría volvía a nosotros con sus rayos y su luz. Sol, bajada, buen sendero, todo era felicidad en nuestro ánimo. Que poco dura la alegría en casa del pobre. El camino primero se hace difícil con una repentina bajada, su firme se hace fangoso, tanto que nos obliga a adentrarnos entre las hayas para poder continuar y en las fuerte bajadas siguientes, se hace angosto y muy pedregoso que casi hace imposible el poder avanzar sin rompernos la crisma y esto durante algo más de 4 kilómetros. Un suplicio.
El sol hace su presencia y trae alegría al grupo
 Un paño de la antigua calzada en el bosque que quizás, ha sido descubierto por las últimas lluvias.
Lanz nos recibe casados, yo diría que casi agotados. Aún nos quedan 4,6 kilómetros antes de llegar a nuestro destino. Claro está, casi todos ellos por asfalto.
Olagüe nos recibe con una magnifica fuente de agua fresquita. 
La señora que se encarga del albergue vive en la casa junto a la oficina de la Caja de Ahorros y frente al frontón. En el nº 80 y frente de la marquesina de la parada del autobús.
Nos acompaña hasta el albergue, nos inscribimos la abonamos el coste del mismo y nos duchamos, lavamos nuestra ropa.
Después de asearnos y asear nuestra ropa, nos acercamos hasta la panadería para ver que podemos comprar para comer, cenar y desayunar. Poco o casi nada que no sea pan y latas es el surtido que nos ofrecen. Compro unos huevos, también el único paquete de arroz, (hoy habrá arroz para comer y cenar también arroz. Menú variado) unas latas de atún, unas cervezas y poco más. Para comer arroz a la cubana con tomate y huevos, para cenar arroz blanco con atún. Como podemos ver el menú muy variado, completo y muy inspirado. Es lo que hay y por ello damos gracias a Dios que podemos comer un día más.
Olagüe es un pequeño pueblo del valle bajo, tiene hermosos caseríos, pero carece de cualquier servicio y distracción para el caminante. Creo que debe pasar algún autobús durante el día. Lo digo porque existen marquesinas que simulan o al menos eso parecen, paradas de bus.
Fuente junto a la iglesia de Lanz. 
Olagüe
Albergue de Olagüe

Mi opinión personal sobre esta jornada. Dura jornada no al alcance de todas las personas que se suelen internar por los múltiples Caminos de Santiago. Por una parte tenemos la dureza de la misma al tener que subir el Puerto Belate, por otra por las malas condiciones de orientación en tiempo de niebla, y en medio de un bosque de hayas en el que el sendero se borra por falta de actividad y las hojas de las hayas que lo cubren y borra, las malas condiciones climatológicas que suelen ser normal en lo más alto de estas montañas, los cordales pelados y herbosos donde el sendero es difícil de que perdure, otras por la dureza de algunos tramos del sendero, son entre otras las causas de su dureza. También el no encontrar un lugar donde descansar y tomar un café a lo largo del recorrido. 
Tampoco es un recorrido que tenga algo que mostrar al caminante que no sea el trazado de la antigua calzada, el alto de Belate, las ruinas de su convento, el hermosos bosques de hayas y si tienes una vista especial y sabes reconocerlos, quizás sepas descubrir algún recto de lo que fue un monumento megalítico. 
Si a todo lo anterior le añadimos la falta de servicios en los pueblos por donde pasamos y donde pernoctamos, esta, como las anteriores etapas, no está al alcance de todo el mundo y la verdad es que de esta manera se debería reflejar en toda la propaganda que se hace de este camino. No porque acuda mucha gente, este camino tomará más auge. Nosotros hemos visto en los 5 días que hemos caminado por él, un caminante ya que yo me niego a llamarnos peregrinos.
Este Camino, crecerá cuando esté dotado de servicios al final de cada etapa que haga más fácil la vida del peregrino. Debemos olvidar o dejar de comparar los peregrinos del medievo con los peregrinos actuales. Eran distintos y las épocas en que cada uno peregrina también.
 
5ª Y ÚLTIMA JORNADA. OLAGÚE – ARRE POR LAZKUE – ETULAIN – BURUTAIN – OSTIZ – ENDERIZ – OLARIZ – ARRE. 19, 5 Km.
Mapas y perfil de esta jornada
Esta última etapa que nos llevará desde Olagüe hasta Arre en algo más de 19 kilómetros es bastante monótona y aburrida. En su primera parte después de dar la vuelta a una pequeña loma, sigue el trazado de la carretera nacional, alejándose y acercándose a la misma para sacar al caminante de los peligros de la misma.  
Muy cerca de Ostiz sigue el camino por lo que fue la antigua carretera nacional hasta que la desviasen. En Enderiz se hace un giro a la derecha se cruza un puente y sube el caminante hasta lo más alto del pueblo, lo adentran por un maldito sendero que apenas es una raya en el suelo en el mejor de los casos lleno de alta hierbas que a nosotros nos mojan hasta la cintura, en el peor de los casos (muy frecuentemente) está completamente cubierto de huellas profundas del ganado bovino en un barro duro, pegajoso y seco que hace casi imposible avanzar sin partirse un tobillo, ya cerca de Olariz el sendero atraviesa unos prados en los que es imposible descubrir por donde se desliza el sendero al estar cubierto por la hierba. Esto que termina con nuestra paciencia, más bien con la mía. Tanto, que pensamos abandonar el camino (¡Ojala! lo hubiésemos hecho) y seguir por la carretera. Como parecía que tenía buena pinta el sendero a la salida de Olariz, decidimos seguir. Toda una ilusión óptica. El sendero a partir de aquí, es estrecho y está invadido por zarzas, boj y otros arbustos que hace muy difícil el seguir caminado por él con las mochilas cargadas: (Es una muy bonita senda de monte).
Flecha en una piedra
Detalles de varios tramos de este horroroso sendero.
Llegamos a la ribera del río Ulzama mu cerca de Sorauren y aunque perdimos las marcas, yo decidí seguir por el cómodo andadero que existe por la margen derecha del río hasta el camping y después volver a cruzar la carretera para llegar a Arre.
 Puente viejo de Sorauren
Por favor si algún día os decidís a caminar este tramo de camino, en caso de que llueva, o hubiese llovido en los días anteriores, no os arriesguéis a aventuraros en el tramo Enderiz – Olariz- Puente viejo de Soraruen, si no queréis tener la peor experiencia de vuestra vida en lo referente al Camino en el mejor de los casos y en el peor quedar atorados en el mismo sin poder seguir ni volver sobre vuestros pasos. Este es, un camino de montaña o media montaña, pero no un sendero de peregrinos.
Como pudimos llegamos a Arre, con más penas que gloría y cada vez más asqueados de este camino conocido, como el Camino del Baztán. Toda nuestras ilusiones, al menos las mías que traía al empezar en Baiona han quedado hecha girones a lo largo de las 5 jornadas caminadas.
En Arre habíamos decidido, sellar, pedir permiso para asearnos, y después tomar el autobús hasta Pamplona para regresar a casa.
 Arre
Llegamos a Arre, llamamos y nadie nos contestó, en el soportal de entrada al albergue nos aseamos y nos cambiamos la ropa sudada por otra limpia como pudimos. Estábamos terminado cuando llegó la que creo que es la hospitalera, pues sin decirnos ni siquiera los buenos días, sacó la llave, abrió la puerta del albergue y se dispuso a entrar en el mismo. Yo, le di los buenos días y le dije si por favor podía sellarnos la credencial. Respuesta de la señora. "No; solo sellamos a los que se quedan en el albergue y a lo que pasan de largo, lo hacemos a partir de las 4 de la tarde". 
Toda una respuesta para hacer más grande y más acogedora la simpatía del Camino. Otra persona ortodoxa del Camino que hace que se acrecenté la fama del amor, la dedicación, el servicio para el peregrino y por la peregrinación. 
Aparte de que ya en Arre, cobran 8 € por dormir. Será el espíritu de la Orden de los HH. Maristas. Yo de verdad es que no lo sé, quizás esto tenía que ser la guinda que coronase la punta de este pastel llamado Camino del Baztán. 
Señora, que no le hemos pedido que nos deje ducharnos, que nos deje entrar para cambiarnos de ropa, que simplemente le hemos pedido que saque el sello al portalón y pierda 3 segundos en estamparlo en nuestras credenciales, la fecha ya la ponemos nosotros. De todas las maneras. ¡Muchísimas gracias por hacer cada vez más grandes y hermoso este Camino, que algunos queremos y llevamos en nuestro corazón desde hace varias décadas!
Pero cuando algo se masifica, cuando cualquiera puede estar a cargo de un albergue de peregrinos, ocurre lo que ocurre, que se cuelan personas que no sabiendo donde emplear su tiempo ven una salida para poderse relacionar con otras personas e incluso poder tener un poco de poder. Bueno pues me alegro, al menos sirve para algo que beneficia a alguien.
El Camino del Baztán (Y esta es mi opinión muy persona), creo que tardará muchos, muchos años aún para que sea un camino que esté al alcance de todas las personas, como lo están otros Caminos de los muchos, unos históricos y otros más o menos inventados que se conocen, como Camino de Santiago. Espero y deseo que de quienes dependa lo consigan en el menor tiempo posible.
 Pamplona

Mi opinión personal sobre esta jornada. Etapa anodina, que en nuestro caso siempre la recordaremos por su tramo entre Enderiz – Olariz- Puente viejo de Soraruen, también por la simpatía y amabilidad de Arre. Por lo demás otra jornada de este camino.


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